Tal vez para muchos países la película tendría tintes surrealistas, pero en verdad no hay nada de esto. Es simplemente una de tantas que podría haberse contado en cualquier pueblo mexicano, donde los muertos regresan a saldar cuentas que no concluyeron cuando vivos.
Sin desmerecer la gran experiencia de Almodóvar que muy probablemente se lleve de nuevo el Oscar a Mejor película extranjera, para los mexicanos no es una historia que impacte o trascienda, tal vez sí para otras culturas donde los fantasmas son vistos como algo malo que sus sentimientos hacia los vivos es de venganza y destrucción. Pero en nuestro país es parte de la cultura.
La historia es entretenida e inteligente pero sí tiene inconsistencias en la progresión dramática que a veces no entiendes. Penélope Cruz está fotografiada de una forma magistral y este recurso hace que pases por alto los errores de guión que son evidentes en la historia. No estoy diciendo con esto que sea una mala historia, ¡vamos!, al contrario creo que la última película de Almodóvar es una de las mejores desde “Todo sobre mi madre”, sólo recalco que para el público mexicano tendremos que esforzarnos un poco más en el interés de la historia porque la sorpresa que puede causar un fantasma vivo, me refiero a esos que todo mundo ve y crees que está con nosotros. Lo hemos leído en Pedro Páramo donde todos los personajes están muertos y realmente el intruso de la historia es un vivo.
Ivan Juárez
noviembre de 2006


1 comentario:
Hola,
Neta qué buen blog!!! Estoy impresionada de verdad y los comentarios me encantan!!!
Besos y amores.
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